sábado, 28 de julio de 2018

El celular del diablo 4 El inca perdido, de Pedro López Ganvini



Presentación del libro de narrativa breve EL CELULAR DEL DIABLO 4 El inca perdido
Feria Internacional del Libro Lima 2018
Auditorio Clorinda Matto de Turner
Martes 24 julio 2:00 pm
Comenta:  Antonio Morales Jara (novelista)
-Texto PDF al final--




















sábado, 14 de julio de 2018

Presentación EL CELULAR DEL DIABLO 4 El inca perdido

Feria Internacional del Libro FIL Lima 2018

Presenta libro: El celular del diablo 4. - - El Inca Perdido

Martes 24 de julio 
2:00 a 2:45 pm

Comenta: Antonio Morales Jara. 

Libro de cuentos cortos, breves y microrrelatos de ficción. 60 historias escritas en un celular travieso y endiabladamente burlón y creativo.
Aparecen fantasmas, almas,hombres de bien, el amor que siempre esta presente en la vida y en la muerte y con sus locuras; piratas, duendes. Un manojo variopinto de historias para todas las edades...


sábado, 28 de abril de 2018

LOS CONTRATADOS y otros cuentos de Pedro López Ganvini






Los relatos intensos vuelven con la pluma del mismo autor de la saga de relatos cortos, El celular del diablo. El trastabillar de los seres humanos está en Yo vi quebrarse el huarango, que a veces concluye en feminicidios, y que al parecer esta sociedad convulsionada induce a algunas personas a caer en esos abismos.
Seres que regresan del "más allá", o retornan a concluir un encargo para retirarse definitivamente de este mundo; de eso no cuenta en La rosa negra; así como en La media noche de los fantasmas. Las experiencias del colegio en El punta de acero, los golpes de esta Lima que no deja de enseñarnos que vivimos en una ciudad caótica y peligrosa; allí nos encontramos en los personajes de ¡Que viva Collique carajo! La falta de empleo, el subempleo y el abuso laboral de esta sociedad y las empresas se dibuja con eterna vigencia en Los contratados.
Aun sentimos y recordamos la época del terrorismo con La hermana del terror. El amor en Leyendo hoja de coca en Vitarte; la inocencia provinciana y adolescente en ¡Al calabozo!; seres que creen que los cargos y el poder político es eterno, entonces Dioses de barro los retrata. La ficción no deja de sazonar este bufet de delicias literarias que los lleva a sentir e imaginar como en El regalo perdido de Metro.





martes, 30 de enero de 2018

EL CELULAR DEL DIABLO 3 Los zombis que cayeron del cielo









EL CELULAR DEL DIABLO 3: Los zombis que cayeron del cielo
DEL PERIODISTA PEDRO LÓPEZ GANVINI


67 trabajos de ficción escritos en su teléfono celular: viajando, en la cafetería, el aeropuerto, la clínica, el parque, el bus, el taxi, las ferias de libros, etc. “Donde apuesto al lenguaje coloquial. Jugando con el tiempo y la persona, a la hora de estructurar los relatos. El lenguaje y el idioma lo flexibilizo y me atrevo a ciertas licencias idiomáticas.  El lenguaje cotidiano está en estas hojas”. Un libro de cuentos breves, cortos, microrrelatos, etc.
Añade “Ojo, no es una apología al demonio en todas sus formas y presentaciones, ni soy edecán o emisario del diablillo; sí, un cómplice de historias donde juego con el diablo y le impongo papeles en mis cuentos e historias, que a través de la historia y la religión, se han dado a conocer y creo que exitosamente, la ficcionan”.
Los libros del periodista y escritor Pedro López Ganvini, se vienen ofreciendo en las ferias de libros a nivel nacional, donde dedicará sus libros a quienes deseen leerlo y conocer su obra literaria. El libro fue recientemente presentado en la 22 Feria Internacional del Libro de Lima 2017
Una saga donde el personaje principal o protagonista es el celular del diablo, que dice cosas, que cuenta, que es testigo, que es parte, que ficciona espacios, personajes y mundos. Full ficción, aunque dicen que la distancia que hay entre la realidad y la fantasía… es cuestión de tiempo, y, aunque a veces, la realidad supera la ficción.
Estos relatos optan por la brevedad en los tiempos donde la vorágine de la vida diaria nos bloquea, nos desborda, nos consume y absorbe. Esta es una válvula de escape. Un paliativo que la literatura nos ofrece y lo tomo.  Dice una escritora que “Cada día hay que inyectarse de fantasía para no morir de realidad”. Y con estos relatos cortos escritos desde  mi celular.
Hoy desde un celular se hacen llamadas de auxilio y se han salvado vidas, como en los desastres naturales de este año. También se extorsiona, se ordenan muertes, se difunden imágenes reprochables por nuestras leyes y sociedad. A muchos han matado por un celular, a extremos de hacerse una campaña para no comprar celulares robados. Son instrumentos para difamar, amenazar. La célula familiar se ha ido descomponiendo en nuestra sociedad por todas las alteraciones que ha generado, los hábitos, costumbres y manías que ha insertado en las mentes. La infidelidad ha encontrado su mejor herramienta, los “secretos” se han multiplicado; peleas, celos divorcios. Los accidentes de todo tipo que se generan y algunos accidentes de tránsito que causan la muerte. Pero, una buena opción es emplearlo para hacer literatura: narrativa breve y poesía, y otros que su tiempo les permita. Propongo emplearlo con los alumnos, hoy que proliferan los celulares en manos, no solo de estudiantes, sino de todos en general. Escribamos historias breves o poesía o nuestro diario. Hagamos concursos: es una primera propuesta productiva.
Aquí están 67 relatos breves de ficción en Los zombis que cayeron del cielo. Historias comprimidas y encapsuladas. Se suman a las 66 historias de La Fiesta de las almas, y a los 38 relatos cortos que le antecedieron en El celular del diablo. Historias desde mi BlackBerry, y son parte de una saga. El vínculo, conector y nexo, es la tecnología endiablada en un teléfono celular, que demuestra que bien empleada, da buenos frutos, aquí una muestra de ello.
Este diablo no asusta, busca divertir con la lectura, compartir historias, poner sobre la mesa temas de coyuntura como la corrupción, la delincuencia, la discriminación, el abuso,…… Que este sea un encuentro entre buenos diablillos compartiendo literatura.

También lo pueden obtener de manera digital en la plataforma de SMASHWORDS.COM 
https://www.smashwords.com/books/search?query=el+celular+del+diablo

domingo, 26 de julio de 2015

El celular del diablo

Saludos amigos
Recordarles que la presentación del libro EL CELULAR DEL DIABLO, sí o sí, será el
MARTES 28 A LAS 7:00 PM AUDITORIO CLORINDA MATTO DE TURNER
(Por algunos cambios en el programa impreso, se ha puesto otra fecha. Pero reitero, la presentación de EL CELULAR DEL DIABLO, será el 28 a la 7pm)
Espero nos podamos ver y compartir este nuevo libro de relatos breves de ficción,en la FIL- Lima 2015, para la presentación.
No dudo que será un maravilloso público endiablado por compartir estas historias, escritas en mi celular y que ahora comparto, con quienes quieran leerlo. Gracias.
Ojo pestaña y ceja: el autor y los presentadores no son diablos. Aunque...



domingo, 17 de noviembre de 2013

José Luis Grados



José Luis Grados. (Lima, 1977). Poeta y escritor. Licenciado en Educación por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, en la especialidad de Lengua y Literatura.  Cuenta con estudios de Maestría en Educación, con mención en Docencia Universitaria.  En el 2012,  publicó su primer poemario: Describiendo sentimientos. En el año 2013, sus poemas  fueron publicados en el libro Todas las voces. Muestra de poesía Mundial. Asimismo ese  año publicó  un breve cuento en el libro Tendiendo puentes. Muestra de cuento peruano.   Actualmente se dedica a la docencia. 



                                      
         LA SOLEDAD DE MI PADRE

      Cuando inclina su cabeza,
       el mundo en mi pecho reposa.
          oigo la voz del mar, llamándome…

                 Julio Ortega

                         
                       En los ojos de mi padre
             hay silencio y al lado de su quietud
                       siento el andar
                                 de su desconsuelo.

                        No hay sombras, ni cansancio
              en su rostro, pero un perverso olvido
              va caminando
                                en sus rendidos
                                pies.
                                                                                                        
                        Yo lo observo, lo acaricio,
               él se toca la frente 
                        y un pretérito recuerdo
                                                        c
                                                             a
                                                                  e
                                                        entre mis manos.
                        Así es mi padre,
                tantos  años  juntos 
                y aún no he aprendido
                                        a encontrarlo.






             
             








                VIDA EFÍMERA
                            No se puede amar lo que tan rápido fuga.
                           Ama rápido, me dijo el sol.
                              
                                      José Watanabe

        Las agujas del tiempo
                  avanzan
                  silenciosamente.
                  No duermen,
                  no tienen sombra,
                  y sin darnos cuenta
                  nos van cubriendo
                                   de hojas secas.
                   A veces me detengo
                    a mirar  mis manos,
                    y comienzo a escribir
                    en la pared de mi silencio
                    aquellas cosas
                    que me esperaron
                                          siempre. 
   
                    Me siento, me levanto.
                    Tengo miedo a descansar
                    y no despertar.

                    En verdad,
                    nadie vuelve a ser
                    como antes,
                    aunque los árboles
                    florezcan 
                    y  mis ojos 
                                 te hablen.





                    

                   EL NIÑO DEL CASCO

                                                         Antes, cuando quería dormir
                                                       contaba ovejitas,
                                                      ahora, cuento las guerras
                                                     de los días pasados.    

                                                             Elisabeth  Hackel

                 Se escucha el tambor
                                                   de la guerra
                                                   en el medio oriente. 
                                     
                   Niños indefensos
                   marchan hacia el feroz
                   desierto,     
                   dejando su infancia    
                   atrás.                            
                                                                                                                                       
                                                        Ellos no saben
                                                        que sus verdes ilusiones
                    serán bombardeadas
                    y despedazadas,
                    y como único refugio
                    tendrán
                    un vetusto ataúd.

                    Aquellos niños
                    no verán más
                                       las  alfombras
                         mágicas
                                   revolotear.









    RUEDA, RUEDA EL BALÓN
                                                   
                                                             Juega con la tierra
                                                                  como con una pelota…
                                                                 
                                                                        Blanca Varela.

                          La ilusión va rodando
                          en la grama,
                          y tú  estás jugando
                          en ese  gran verdor:
                          vas rápido, explosivo,
                          juegas a no perder.

                          Los contrarios te vociferan,
                          te golpean, porque
                          vas controlando
                          el  áspero balón,
                          y con él vas anotando
                          y matando tristezas.

                             El  reloj extranjero
                             avanza  despacio
                             y  tus ágiles pies
                             se  van  cansando.

                            Por fin, se escucha
                            el último silbido de la noche:
                            hay silencio,
                            silencio en los rostros
                            porque
                                  los has

                                         derrotado.